En la industria farmacéutica es fundamental la investigación clínica, ya que depende del trabajo que médicos e investigadores realizan mediante ensayos clínicos, los cuales son la base del desarrollo de nuevos medicamentos. Por esto, la inversión en capital humano y científico en investigación y desarrollo significa una garantía de progreso.

Para asegurar un camino corto y eficaz para alcanzar la excelencia en biomedicina, es necesaria la colaboración entre los ámbitos público y privado. Así mismo, el trabajo en conjunto de los participantes de la investigación clínica impacta directamente en la calidad de vida de los pacientes, y es clave para obtener resultados en áreas con necesidades que aún esperan ser cubiertas.

Investigación clínica para mejorar la calidad de vida

Algunos de los retos a los que comúnmente nos enfrentamos en el ámbito de la investigación clínica son: la formación adecuada de profesionales sanitarios, la agilización de las evaluaciones de proyectos y la falta de apoyos por parte del gobierno. Todo esto podría ser solucionads con una correcta conjunción entre los sectores público y privado.

 

Nada de lo anterior funciona sin el propósito que le otorga la persona fundamental: el paciente. Ninguno de los esfuerzos hechos tendría sentido si no se enfoca como fin último el contribuir al bienestar del paciente, garantizando sus derechos y facilitándole información transparente. Solamente si se comprueba lo anterior estaremos seguros de que el paciente está obteniendo la atención y el trato que merece en la búsqueda de soluciones para mejorar su calidad de vida.

Investigación clínica en México

En México, cada peso invertido en investigación clínica, genera una derrama económica de 1.64 pesos y por cada puesto de trabajo en investigación clínica se generan 4.4 puestos más. Actualmente el país se encuentra ubicado en el lugar 21 mundial como actores de investigación clínica, teniendo oportunidad de escalar en la tabla si se logra el incremento de estudios en fases tempranas.

 

Para lograr el objetivo antes mencionado, es fundamental la conjunción de los sectores público y privado como lo empezaron a hacer el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF); esta vinculación abre muchos caminos de colaboración con la industria internacional.

 

El mercado farmacéutico mexicano representa 14 millones de dólares anuales que estarán en crecimiento si se logra la unidad en los sectores y se enfocan los esfuerzos en mejorar la calidad de vida del paciente, la inversión en la investigación y desarrollo es fundamental para que crezca aún más el mercado en México. Ahora más que nunca, necesitamos invertir más investigación clínica y debemos consolidar las estructuras que permitan que esto suceda, por el bienestar de todos.