“Un ensayo clínico es una evaluación experimental de un producto, sustancia, medicamento, técnica diagnóstica o terapéutica que, en su aplicación a seres humanos, pretende valorar su eficacia y seguridad”, eso nos dice Wikipedia. En la teoría y la práctica, la participación en un ensayo clínico, como en CidVID Investigación biomédica, resulta beneficiosa no solo para el paciente, sino también para la ciencia y para un futuro más sano. Si esto no te convence, te invitamos a analizar esta lista.

1. Accedes a diagnósticos y tratamientos especializados

Pese a los avances de la ciencia, todavía es complicado encontrar a un especialista, un diagnóstico y un tratamiento adecuado para muchas enfermedades que podrían acarrear problemas graves de salud. Los ensayos clínicos te ofrecen precisamente esto: acceso a médicos, análisis, estudios y tratamientos especializados, a medicamentos a los que todavía no tiene acceso el público en general.

 

2. Seguridad y salud

Actualmente todos los ensayos clínicos son regulados por muchísimos protocolos gubernamentales e institucionales a nivel local, nacional e internacional, y normalmente cada paciente que forma parte de estos protocolos es monitoreado por otros especialistas para asegurar su seguimiento, chequeo y seguridad. Tienes derecho a pedir información exacta sobre estos protocolos y chequeos antes de participar en un ensayo clínico, o con las autoridades de tu gobierno.

 

 

3. Bajos costos, médicos actualizados y acceso a tecnología

Los ensayos clínicos son patrocinados por farmacéuticas, y esto significa que en cada uno se encuentra involucrado lo último en tecnología para estudios y chequeos, pero también lo más avanzado en medicina, además de especialistas continuamente actualizados por las mismas farmacéuticas, por las instituciones que ofrecen estos servicios y por los protocolos. Generalmente la participación en un ensayo clínico es gratuito; en algunos casos cuenta con un apoyo para traslados y otros gastos del paciente, o a costos muy bajos.

 

4. Juegas un papel más activo en tu recuperación

Parte de los ensayos clínicos es el chequeo y las revisiones constantes, incluso, algunos incluyen dietas o recomendaciones de cambios de estilo de vida, lo que significa mantener un papel mucho más activo en tu recuperación y aprender los procesos del tratamiento de primera mano. En muchos protocolos también se ofrece ayuda psicológica, participación en grupos de apoyo y otros recursos a los que sería muy difícil, y costoso, acceder.

 

5. Contribuyes a la ciencia y a un futuro más sano

La participación en un ensayo clínico, además de los beneficios personales, también significa ser generoso con la salud de las generaciones futuras, pues ayudas a la ciencia a descubrir nuevos tratamientos para quienes sufren enfermedades como lupus o la Enfermedad de Crohn, que todavía no cuentan con una cura, o nuevas maneras para combatir el cáncer.

Texto: CidVID Investigación biomédica

Imágenes: Portada de Pressmater / Syda Productions